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Viajar a Europa cambia desde hoy: por qué pueden volver las colas en algunos controles fronterizos

Desde hoy 6 de septiembre terminan las medidas de flexibilidad del EES en las fronteras europeas. Qué cambia, a quién afecta y cómo evitar colas si vuelas estas semanas.

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Desde hoy, domingo 6 de septiembre de 2026, terminan las medidas de flexibilidad de emergencia del EES (Sistema de Entradas y Salidas) de la Unión Europea. En la práctica, esto significa que aeropuertos y pasos fronterizos ya no podrán suspender temporalmente la recogida de datos biométricos para aliviar la congestión, algo que sí se permitió durante el verano. El sector turístico avisa de que podrían volver las colas que se vieron a principios de temporada.

Qué es el EES y qué cambia exactamente hoy

El EES es el sistema digital que sustituye al sellado manual del pasaporte en las fronteras exteriores del espacio Schengen. Registra huellas dactilares y una imagen facial de los viajeros que no son ciudadanos de la UE, junto con los datos del pasaporte y el detalle de la entrada. Entró en pleno funcionamiento en todas las fronteras europeas participantes el 10 de abril de 2026, tras una implantación gradual iniciada en octubre de 2025.

Durante el verano, los países miembro pudieron suspender temporalmente esa recogida de datos en pasos fronterizos concretos cuando el volumen de pasajeros disparaba los tiempos de espera, normalmente por periodos de hasta seis horas. Esa válvula de escape expira hoy: a partir de ahora, las autoridades fronterizas tienen mucho menos margen para relajar los controles solo porque las colas se disparen.

A quién afecta realmente si viajas desde España

Si eres ciudadano español o de otro país de la UE, el EES no te afecta de la misma forma: sigues usando los carriles rápidos de ciudadanos comunitarios y no se te toman huellas ni foto facial en cada entrada. Donde sí puede notarse el impacto es en dos situaciones muy concretas: si viajas con o vas a recibir a alguien de fuera de la UE (Reino Unido, Latinoamérica, Estados Unidos), o si tu vuelo hace escala en uno de los grandes aeropuertos europeos con más congestión, donde el atasco general en la terminal puede acabar afectándote igual aunque no te toque pasar por el control biométrico.

Para quienes sí están sujetos al EES: en la primera entrada desde que el sistema entró en funcionamiento se registran huellas e imagen facial; las entradas posteriores, dentro del periodo de conservación de esos datos, se verifican mucho más rápido al cotejarse con el registro ya existente. Los menores de 12 años están exentos de la toma de huellas, aunque siguen pasando otros controles.

Pasajero caminando por una terminal de aeropuerto moderna
Frankfurt, Ámsterdam, París y Milán son los aeropuertos que más esperas registraron este verano

Los aeropuertos con más riesgo de colas

Según la IATA, un control de pasaporte estándar que antes duraba 20-25 segundos ahora requiere unos 90 segundos con el EES. Los datos recogidos por el Financial Times y la consultora Qsensor muestran el efecto acumulado: en Fráncfort, la espera media llegó a 120 minutos en julio, el doble que el mismo mes del año anterior. En Múnich las esperas máximas llegaron a 60 minutos frente a los 31 de 2025, y en Ámsterdam subieron de 80 a 120 minutos. París y Milán completan la lista de aeropuertos con más incidencias este verano.

Las patronales del sector (IATA y ABTA, entre otras) llevan semanas pidiendo a Bruselas que amplíe la posibilidad de suspender parcialmente el sistema al menos hasta el final de la temporada de invierno, mientras no haya suficientes quioscos de autoservicio y personal en todos los pasos fronterizos. La Comisión Europea, por su parte, sostiene que el EES ha funcionado razonablemente bien durante el verano y que mantiene contacto con los pocos países que todavía necesitan ajustes puntuales.

Cómo evitar perder un vuelo estas semanas

Llega con margen, pero sé realista: adelantar la llegada al aeropuerto ayuda, aunque los mostradores de facturación no siempre abren hasta cuatro horas antes, y una vez metido en la cola del control fronterizo no hay forma de saltarla aunque tu vuelo ya esté embarcando. Evita ajustar tu viaje al tiempo mínimo de conexión oficial en las próximas semanas: una escala que sobre el papel parece cómoda puede complicarse mucho si pierdes una hora en la frontera. Y si tu ruta pasa por Fráncfort, Múnich, Ámsterdam, París o Milán, conviene revisar el estado del aeropuerto justo antes de salir de casa.

Existe también una app oficial de la UE, «Travel to Europe», que permite preregistrar los datos del pasaporte, subir una foto y responder las preguntas del quiósco hasta 72 horas antes de llegar. Por ahora solo está disponible para quienes entran por Suecia o Portugal, pero si tu ruta pasa por uno de esos dos países, merece la pena usarla para ahorrarte tiempo en el mostrador. Si aún estás planificando el viaje, también te puede interesar a quién hacer caso para elegir destino y alojamiento.