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El Gobierno ha propuesto a la Comisión Europea gravar los beneficios de las petroleras y gasísticas para financiar un nuevo Fondo Europeo de Adaptación al Cambio Climático. La iniciativa, enviada por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, al comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, llega tras un verano de sequía extrema e incendios récord en varios países europeos.
Qué pide exactamente España
La propuesta española plantea crear un Gravamen Europeo de Resiliencia Climática sobre los beneficios del sector del petróleo y el gas, que pasaría a funcionar como un nuevo recurso propio de la UE. Se sumaría una segunda tasa sobre el transporte aéreo de lujo (jets privados y vuelos premium). El Gobierno defiende ambas medidas bajo el principio de que «quien contamina, paga», apoyándose en los marcos ya existentes de responsabilidad ampliada del productor en la legislación ambiental europea.
El dinero recaudado alimentaría un fondo europeo específico para financiar medidas de adaptación climática: desde infraestructuras más resistentes hasta sistemas de respuesta ante emergencias. España plantea también la opción de recurrir a instrumentos de deuda europeos comunes como vía complementaria de financiación.
Por qué llega precisamente ahora
La propuesta se enmarca en la elaboración de un nuevo Marco Europeo Reforzado de Adaptación al Cambio Climático que la Comisión prevé presentar en la segunda mitad del año. Pero el momento no es casual: Alemania, Francia y España, entre otros países, han atravesado este verano olas de calor extremo, sequía prolongada e incendios forestales de una magnitud fuera de lo habitual, con fuegos como el de la Gironda francesa que obligó a evacuar a miles de personas.
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica sostienen que los enfoques reactivos ya no bastan para afrontar estos riesgos, y que Europa necesita anticiparlos con datos científicos compartidos, evaluaciones periódicas y financiación específica en lugar de improvisar respuestas cada vez que ocurre una emergencia.

Más allá del impuesto: reaseguro, bonos y una flota común contra incendios
El paquete español no se limita a la fiscalidad. Propone también un sistema europeo de reaseguro público-privado para cubrir pérdidas derivadas de fenómenos meteorológicos extremos, mancomunando el riesgo entre los Estados miembro pero manteniéndolo financiado mediante primas. Una vía para instrumentar esto sería la emisión de bonos de riesgo climático, que se liquidarían solo si se materializan los riesgos extremos previstos.
En el terreno operativo, España pide transformar el actual mecanismo rescEU en un Sistema Permanente de Respuesta ante Emergencias Climáticas, con recursos compartidos entre países (incluida una flota aérea de extinción de incendios dedicada a nivel de la UE), protocolos comunes y marcos logísticos que puedan escalar rápido cuando la emergencia lo requiera. Junto a esto, propone evaluaciones de riesgo climático cada cinco años a escala europea, nacional y regional.
El obstáculo: Bruselas ya dijo que no en 2022
La idea de gravar los beneficios extraordinarios de las petroleras a nivel europeo no es nueva. Ya la defendió en 2022 la entonces ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, hoy vicepresidenta de la Comisión Europea, sin conseguir sacarla adelante. La Comisión mantiene la misma postura: la fiscalidad de los beneficios extraordinarios de las energéticas es, en su opinión, una competencia nacional. Cada Estado miembro puede crear ese impuesto con su propia legislación si lo desea, pero la UE no puede imponerlo de forma centralizada.
España no llega sola a este debate: junto con Alemania, Francia, Italia, Portugal y Austria ya había reclamado anteriormente un gravamen europeo sobre los beneficios extraordinarios de las eléctricas y otras energéticas. La propuesta actual se enmarca dentro de ese mismo pulso político, que hasta ahora no ha prosperado a nivel comunitario.
El comisario Hoekstra prevé presentar el paquete completo de medidas del Marco Europeo Reforzado de Adaptación al Cambio Climático en la segunda mitad de este año, momento en el que se sabrá qué parte de la propuesta española termina incorporándose al texto definitivo.
Mientras se resuelve a nivel europeo, en España ya puedes elegir cómo pagar tu propia factura eléctrica: consulta si te compensa más una tarifa fija, indexada o PVPC según tu consumo real.



