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El consejo de supervisión de Volkswagen aprobó este jueves, por unanimidad, un plan de ajuste que puede suponer la eliminación de hasta 50.000 empleos y el cierre de varias fábricas alemanas. Dentro de ese mismo paquete, según documentación filtrada a la revista alemana WirtschaftsWoche, figura algo mucho más difícil de digerir para España: la desaparición de SEAT como marca de coches, como muy tarde a finales de 2029.
La propia SEAT insiste en que «no se ha tomado ninguna decisión al respecto». Pero el relato de fondo no es nuevo: lleva gestándose desde 2018, cuando nació Cupra como una submarca deportiva pensada para un público más joven. Siete años después, esa submarca vende más coches que su matriz y es, con diferencia, mucho más rentable. Esto es lo que se sabe hasta ahora, y cómo se ha llegado hasta aquí.
Qué se ha aprobado y qué sigue en el aire
Conviene separar dos cosas que se están mezclando en la cobertura de estos días. Lo que el consejo de supervisión de Volkswagen aprobó ayer es el Plan de Futuro 2030 en su conjunto: la reestructuración global del grupo, con recortes de hasta 50.000 puestos de trabajo y hasta cuatro fábricas alemanas en riesgo (Zwickau, Emden, Hannover y la planta de Audi en Neckarsulm). El propio comunicado de Volkswagen, sin embargo, no especifica si ese plan afecta directamente a la marca SEAT.
La eliminación concreta de SEAT como marca procede de un documento distinto, de 147 páginas, titulado «Informe sobre la decisión conceptual del Consejo de Supervisión del 3 y 4 de septiembre de 2026», preparado por el comité de dirección del grupo y filtrado a WirtschaftsWoche. Ese documento sitúa el fin de SEAT como muy tarde en 2029 y explica que la marca ya no forma parte de la visión estratégica del grupo para 2030.
Hay, además, un matiz importante que se pierde con facilidad en los titulares: el plan, tal y como se ha filtrado, no pone en riesgo la actividad de la planta de Martorell, solo la marca SEAT en sí. La producción se mantendría, trasladando de forma progresiva la carga de trabajo hacia Cupra. Es decir, la fábrica seguiría funcionando; lo que desaparecería es el nombre «SEAT» en el capó de los coches que salen de ella.
Los números que explican por qué Cupra y no SEAT
La decisión, si finalmente se confirma, no sale de la nada: los datos financieros llevan un par de años apuntando en esta dirección. En 2025, ambas marcas entregaron en conjunto 586.300 vehículos, un récord histórico para la compañía. Pero por primera vez, Cupra superó a SEAT en unidades vendidas:
| Cupra | SEAT | |
|---|---|---|
| Vehículos entregados en 2025 | 328.800 (+32,5%) | 257.400 (–17,0%) |
| Tendencia | Al alza, récord histórico | A la baja |
Volkswagen presenta los resultados de SEAT y Cupra como una única unidad financiera, sin desglosar el beneficio de cada marca por separado. Pero el conjunto SEAT S.A. cerró 2025 con una facturación de 15.300 millones de euros (+5%) y un beneficio operativo de apenas 1 millón de euros, frente a los 633 millones de 2024, una caída explicada en gran parte por los aranceles que la UE impuso durante el año al Cupra Tavascan, fabricado en China (gravamen ya retirado a principios de 2026).
En el primer semestre de 2026, con esos aranceles ya fuera, la rentabilidad se recuperó con fuerza: el beneficio operativo del conjunto SEAT S.A. alcanzó los 122 millones de euros, casi el triple que en el mismo periodo de 2025, con unos ingresos de 7.695 millones. La lectura de fondo es la misma en ambos ejercicios: cuanto mayor es el peso de Cupra en la mezcla de ventas, mejor se comporta la cuenta de resultados conjunta.
De submarca deportiva a salvavidas de la compañía
Cupra nació en 2018 dentro de la propia estructura de SEAT, pensada como una etiqueta deportiva y desenfadada para atraer a un público más joven, con más margen por vehículo. En apenas siete años pasó de ser un experimento interno a convertirse en la apuesta de futuro de todo el grupo, especialmente en el terreno de los eléctricos, donde SEAT como marca no tiene ningún modelo, ni presente ni previsto.
No es la primera vez que se apunta en esta dirección. Ya en 2023, el entonces consejero delegado de Volkswagen avanzó en el Salón del Automóvil de Múnich que «el futuro de SEAT es Cupra», aunque en ese momento se hablaba de un horizonte más largo y de una posible continuidad de SEAT en otro tipo de movilidad. Ese plan, según la información filtrada esta semana, es el que ahora se estaría activando con una fecha concreta encima de la mesa.
Un dato que ilustra bien el cambio de rasante: en Alemania, donde el organismo de matriculaciones no distingue entre ambas marcas, el conjunto SEAT/Cupra ocupó entre enero y julio de 2026 la sexta posición del mercado, con una cuota del 5,3%, por delante de Opel y Toyota. Actualmente Cupra comercializa modelos como el Formentor, el Ateca, el Terramar, el León, y ya dos eléctricos, el Born y el recién llegado Raval, además del Tavascan.
76 años de historia: de poner España sobre ruedas a esto
SEAT se fundó el 9 de mayo de 1950 como la Sociedad Española de Automóviles de Turismo. Tres años después abrió su primera fábrica en la Zona Franca de Barcelona, donde empezó a producir el SEAT 1400. En 1957 llegó el modelo que la propia compañía considera el gran símbolo de su historia, el SEAT 600, asociado para siempre a la popularización del coche en España. En 1984 llegó el Ibiza, otro de sus modelos más reconocibles.
En 1986, Volkswagen adquirió el 75% de SEAT, y la producción se trasladó progresivamente hacia la planta de Martorell, operativa desde los años noventa. Desde entonces, SEAT ha fabricado más de 20,5 millones de vehículos y ha comercializado sus modelos en más de 70 países. Hace apenas un año, con motivo de su 75 aniversario, la propia Volkswagen calificaba 2025 como «un hito para SEAT», marcado por la renovación mundial del Ibiza y el Arona. El contraste con la situación actual da una idea de la velocidad a la que se ha movido todo.

Qué pasa con Martorell y los empleos
La planta de Martorell da empleo a más de 12.000 personas y es una de las mayores industrias de Cataluña. Actualmente fabrica el Ibiza, el Arona y el León para SEAT, además del Cupra Raval y el Volkswagen ID.Polo eléctricos, tras una inversión de 3.000 millones de euros para dotar a la planta de una plataforma capaz de producir coches eléctricos pequeños.
Los sindicatos mayoritarios, UGT y CC.OO., llevan meses avisando de que la desaparición de la marca no es solo una cuestión comercial: temen que, sin la adjudicación de una segunda plataforma eléctrica para vehículos de mayor tamaño que sustituya la producción del Ibiza, el Arona y el León cuando concluya hacia 2029, el volumen de trabajo en Martorell podría quedar comprometido a medio plazo, incluso si la planta en sí sigue operativa. Matías Carnero, presidente del comité de empresa de SEAT y uno de los diez representantes de los trabajadores en el consejo de supervisión de Volkswagen (de veinte miembros en total, la otra mitad en representación de los accionistas), calificó la decisión de «inaceptable».
Qué dice SEAT
Desde la dirección de la compañía, liderada por Markus Haupt, se insiste en que «no se ha tomado ninguna decisión al respecto», aunque se reconoce que toda la industria, incluido el Grupo Volkswagen, atraviesa «una profunda transformación basada en nuestro compromiso con la electrificación», y que el objetivo del plan es hacer que el grupo y sus marcas sean «más eficientes y ágiles».
El propio documento filtrado incluye, según las informaciones publicadas, una garantía explícita para quien hoy tiene un SEAT en propiedad: el apoyo continuado a los clientes actuales de la marca, incluyendo el servicio técnico y el cumplimiento de las obligaciones vigentes, se mantendría aunque la marca deje de fabricarse.
Qué falta por saber
El plan general de ajuste ya está aprobado, pero la confirmación oficial y explícita de que SEAT desaparecerá como marca todavía no se ha producido por parte de Volkswagen ni de SEAT, que sigue hablando de una decisión pendiente. Con la información disponible hasta ahora, lo más probable es que en las próximas semanas se conozcan más detalles sobre el calendario exacto, qué ocurre con los modelos actuales durante el periodo de transición hasta 2029, y si finalmente se adjudica a Martorell esa segunda plataforma eléctrica que los sindicatos consideran clave para el empleo en la planta. Actualizaremos este artículo a medida que haya novedades confirmadas.




